La energía más verde es la que no se gasta


Articulo de aTICser publicado en el número 22, septiembre 2011, de la revista “connectta’t” del Col·legi d’Enginyers Tècnis i Pèrits de Telecomunicació de Catalunya con motivo de la 10a Diada de las Telecomunicaciones en Catalunya.

L’energia més verda es la que no es gasta (pdf)

“Tenemos que concienciar a la gente que los pequeños detalles, como apagar el ordenador cuando no se utitiliza, son importantes. Contratar servicios que ayudan a mejorar la eficiencia energética de nuestros equipos informáticos es una solución”

Cualquier persona que observa donde se utiliza la electricidad se puede fijar que ésta no emite humos, es silenciosa y sirve para casi todo: iluminar, calentar, enfriar, cocinar, ventilar, comunicarnos con el mundo y hasta todo limpiar los dientes. Es la forma de energía más versátil y para nosotros ya imprescindible.

A pesar de las apariencias, está lejos de ser una energía limpia. Por ejemplo, el proceso de producción de electricidad en España es hoy el mayor emisor de CO2, el principal gas causante del cambio climático.

Y el precio de la factura eléctrica no para de subir. Las tarifas eléctricas han crecido desde 2002 hasta 2011 en un 39,6%. Asimismo, la electricidad no sólo contamina sino que también es cada vez más cara, entonces llega un momento donde es más barato ahorrar energía que producirla. De hecho, no sólo hay que sumar las ventajas ambientales que supone dejar de emitir CO2 a la atmósfera si no también las ventajas económicas que repercuten en la factura de la luz.

Pero ya no sólo pensamos en ser eficientes energéticamente y ahorrar dinero, la gente quiere ir más allá, quieren saber si las empresas que contratan también son verdes. Para ser una empresa verde, tiene un valor añadido.

Y desde que ha aparecido Internet en nuestra vida el mundo ha evolucionado muy rápidamente. Debemos tener presente que actos tan cotidianos como estar conectado a una red social, hacer transferencias bancarias, o estar jugando a cualquier juego por Internet, no sólo nos hace consumir energía donde estamos, sino también estamos consumiendo donde se están utilizando los aparatos para almacenar o transferir la información. Y aquí aparece un factor que quizás mucha gente no ha pensado, que si en estos procesos y almacenamiento de información se desperdicia energía, indirectamente nosotros también la malgastamos.

Unos de los grandes consumidores de energía en el mundo son los Centros de Proceso de Datos (CPD). Según Diego Astrada, Marketing Manager APC by Schneider Electric, se calcula que el número actual de CPD en el mundo consumen el 2% de la electricidad mundial y se prevé que continuará creciendo a un fuerte ritmo. Dado que muchos de los aparatos que alojan, como los servidores, están encendidos siempre y emiten mucho calor, y un exceso de calor provocaría graves fallos de los aparatos, se necesita enfriarlos continuamente, y por esta tarea se utilizan diferentes tipos de climatización . En estos momentos estos aparatos de climatización consumen un 50% de la electricidad de los CPD.

Es evidente que tener un sistema de refrigeración eficiente se traduce en una reducción del impacto ambiental y de costes energéticos. Ahora mismo, grandes empresas como FedEx, Hitachi o Yahoo, están abriendo CPD ecológicos. Desde GreenCloud dicen que Islandia sería el lugar perfecto para estos CPD, ya que la energía eléctrica que utilizan obtiene de fuentes renovables y toman el aire frío del exterior para enfriar los racks de estos CPD. Desde Yahoo se han hecho estimaciones para encontrar equivalencias en el día a día sobre el significado de este ahorro. “Lo que consigue ahorrar en energía el nuevo centro de datos de Yahoo es el equivalente a lo que consumirían 30.000 familias poniéndose de acuerdo para utilizar todos los días del año una fondue eléctrica” ​​dicen desde la compañía.

Por otro lado, un dato muy relevante en los servidores es que su precio es diez veces más bajo que en 1998, pero el gasto en electricidad y climatización se ha multiplicado por ocho.

En consecuencia, viendo el gasto de electricidad que generan los servidores y la refrigeración de los mismos, hay empresas que estudian nuevas formas de refrigeración. Desde bañar estos servidores en aceites a utilizar sistemas de refrigeración líquida como el agua fría del mar, o incluso, de una manera inverosímil, utilizar el estiércol de vaca, mediante biogás, para alimentar los servidores de estos CPD.

Dentro de una empresa, pequeña o grande, el CPD (tanto si es propio como externalizado) no es el único factor de consumo energético. Hoy en día la tercera parte de consumo eléctrico de una empresa es la informática interna, después de la iluminación y el aire acondicionado.

De los aparatos informáticos que cualquier empresa utiliza, el monitor es uno de los elementos que más energía consume, tanto si es de un portátil como un ordenador de sobremesa. Como todo, los monitores han evolucionado a lo largo de la historia, y por suerte hemos pasado de los monitores CRT a LED, pasando por los LCD que consumen una tercera parte menos que los primeros. Pero ya que todo evoluciona, nosotros también debemos evolucionar: el salvapantallas, o protector de pantalla, en un monitor LCD ya no tiene el mismo uso.

Originalmente el protector de pantalla fue desarrollado para prevenir un grabado permanente de la imagen en la pantalla. Cuando la misma imagen se mostraba en una pantalla CRT durante un largo periodo de tiempo, las propiedades de las áreas expuestas en el interior de la pantalla cambiaban de forma permanente, produciendo una sombra oscura o una imagen “fantasma” en la pantalla.

Por ello, el protector de pantalla se ha convertido en un fondo de pantalla, donde poner la foto de familia o alguna imagen divertida. Y es en la empresa donde el trabajador, cuando no utiliza durante un intervalo de tiempo su ordenador, no debe ignorar la posibilidad que tiene de ahorrar dinero apagando la pantalla.

Las políticas de ahorro energético de una empresa no pueden estar en manos de los trabajadores “con conciencia ecológica”, los sistemas operativos más extendidos dan la posibilidad de programar políticas de ahorro, como apagar la pantalla tras un tiempo de inactividad . Pero estas políticas son fáciles de cambiar con los conocimientos básicos que casi todo el mundo tiene. Además, y si aún voláramos ser más estrictos, porque no apagamos el ordenador cuando no se hace uso del mismo?.

Está demostrado que haciendo un correcto uso de políticas de ahorro energético (como las que se pueden aplicar mediante el sistema operativo de los ordenadores), añadiendo que los equipos se paren cuando no se utilizan, aplicadas en el parque informático de una empresa, se puede reducir el consumo energético entre un 25% y un 40%.

Por ejemplo, una empresa con 100 ordenadores podría llegar a ahorrar 77.450 kWh durante un año, para hacer estos KWh serían unos 8.702 litros de gasolina. Con esta gasolina un coche, si de media consume 5.3l los 100km, podría recurrir 164.193 km. “Eso son más de 4 vueltas al mundo desde el ecuador“.

También hay que tener presente que un buen uso de políticas de ahorro energético no sólo hacen ahorrar energía sino también prolongan la vida de los equipos informáticos.

A las empresas también existen otras problemáticas. No todo el mundo trabaja las mismas horas, o con el mismo horario. No todos los ordenadores se pueden apagar al mismo tiempo, ya que hay momentos en que los ordenadores se actualizarán cuando no hay ningún usuario trabajando con ellos o hacer copias de seguridad automáticas a unas horas determinadas. O directamente, hay personas que les gusta que su ordenador esté encendido, quieren que cuando vuelvan de comer o hacer el café, aunque esté en la misma posición que la habían dejado, sin pensar en el buen uso de estas políticas.

Además, cuesta tomar la decisión de gastar dinero formando a los trabajadores en este ámbito, pues no se percibe el ahorro real ni se tiene conciencia de la eficiencia de imponer estas políticas. Aunque si se pudieran analizar los datos con informes que reflejen cuánto dinero hemos dejado de pagar y cuánto CO2 hemos dejado de emitir en la capa de ozono, ayudaría a tomar este tipo de decisiones.

Actualmente, en el mercado ya se pueden adquirir soluciones informáticas que implementan políticas de ahorro energético, con la garantía de que el coste de estas soluciones se amortiza con el ahorro económico en el recibo de la luz, llegando a recuperar la inversión en períodos inferiores a seis meses. Estas soluciones no sólo crean políticas, también analizan los datos, con gráficos y auditorías, facilitando la creación de grupos y aplicando las políticas que son adecuadas para cada grupo o perfil, asegurando que estas políticas de ahorro energético sólo pueden ser modificadas por los administradores del panel de la solución.

Por todo ello hay, en cuanto a las empresas TIC, una tendencia emergente en el uso de tecnología y software llamado Green.

Tendencias que son favorecidas por los propios estados, como por ejemplo en Estados Unidos, que gastan más de 80 mil millones de dólares al año en TI, donde se ha comenzado a impulsar a todas aquellas empresas que utilizan soluciones Green IT, ya que aquellas que las utilizan tienen más posibilidades de ganar contratos con su gobierno frente a empresas que no las utilizan.

En definitiva, en estos momentos donde el ahorro energético es tan importante en nuestro mundo, no sólo ahora sino en el futuro, ser una empresa que utiliza soluciones “Green IT” te sitúa en el mercado por delante de las otras empresas, ya que te sitúa como una empresa de prestigio, confianza, que se preocupa del medio ambiente y que además ahorra dinero.

Autor: José Porcel Castillejos

Green IT aTICser consulting


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