Las pymes son las grandes olvidadas en las fotos del Gobierno con los empresarios

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Reuniones en Moncloa con los banqueros, encuentros con los grandes empresarios, lanzamiento de consejos de competitividad o campañas promocionales a través de las Cámaras, son sólo algunas de las actividades que el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero intentó para reforzar la marca España e impulsar medidas anticrisis.

Ahora, el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel García Margallo, con la colaboración del Ministerio de Economía, Luis de Guindos, ha tomado el relevo y ha convocado a las 24 empresas españolas con una mayor proyección internacional con el fin de impulsar las exportaciones y explicarles a los empresarios cuál es su plan para “coordinar a todos los ministerios y poner nuestra red de 130 embajadas al servicio de la internacionalización”. ¿Qué empresarios acudirán? Vea la tabla que adjuntamos al final de la noticia.

Via www.eleconomista.es

La intención del Ejecutivo es que las empresas hagan más hincapié en los concursos internacionales y que se incremente la colaboración entre las compañías patrias. El modelo a seguir será el logrado con el concurso del Ave a La Meca, que ha supuesto 6.500 millones para la industria española, o el plan de renovables de Sudáfrica, que ha aportado 1.500 millones.

Los planes de Rajoy

Los planes del Gobierno de Mariano Rajoy son claros: las empresas españolas necesitan exportar para poder seguir ganando peso fuera, la única baza que le queda a la economía nacional para poder equilibrar rápidamente sus cuentas al lograr mayores ingresos de divisas y un importante camino para reducir las tasas de desempleo.

La intención del Gobierno español es la de aprender del modelo puesto en funcionamiento por otros países para tratar de hacerse con grandes contratos, en una clara apuesta por reforzar la industria después de una época en la que España parecía avocada a convertirse en un país de sol y playa, centrado en los servicios y como refugio para la tercera edad en Europa.

Termómetro de la influencia

Los políticos siguen suspirando por una foto con los grandes empresarios y éstos, a su vez, no quieren faltar a un encuentro que supone un termómetro de su nivel de influencia, pero lo cierto es que todas estas reuniones empresariales apenas sirven para nada ya que hay contactos habituales entre estos empresarios y el Gobierno.

Algunos de los principales hombres de negocios crearon organismos como el Consejo de Competitividad y se iniciaron foros como el Puente Aéreo, en el que entre otros, ha participado el actual ministro de Economía, Luis del Guindos. Éste, de hecho, ya trasladó la semana pasada al Consejo Empresarial para la Competitividad el compromiso con la austeridad presupestaria, así como su firme decisión de que las reformas laboral y financiera, dos de los principales ejes de la política del Ejecutivo, se harán “en profundidad”.

Encuentros en el G-20

Otro de los habituales foros empresariales se ha constituido alrededor de los grandes empresarios que acuden a los encuentros previos del G-20. A esta cita apenas asisten ocho o diez grandes empresas, que luego aprovechan para mantener un encuentro con el presidente del Gobierno en el que le plantean sus reivindicaciones. Han sido muy comentadas las constantes peticiones del presidente de Iberdrola, Ignacio Sánchez Galán, sobre la necesidad de una mayor seguridad jurídica para las inversiones y anuncios como la intención de Zapatero de crear un millón de empleos verdes.

Las Cámaras de Comercio iniciaron también campañas publicitarias para concienciar de la salida de la crisis con el famoso eslogan “Esto lo arreglamos entre todos” que sólo sirvió para gastar dinero y provocar comentarios jocosos en algunos sectores económicos.

Los banqueros también han acaparado gran parte de los encuentros liderados por el anterior presidente del Gobierno. Concretamente, Zapatero buscó hasta en cuatro ocasiones el apoyo de los bancos para salir de la crisis con encuentros en Moncloa. En aquellas reuniones de trabajo, les pidió que hicieran un esfuerzo para conceder préstamos, pero la banca sigue sin hacerlo.

Las pymes siguen sin tener voz

Y como siempre, la voz sigue sin llegar a las pequeñas y medianas empresas. Los problemas que estas compañías mantienen para lograr financiación o para poder garantizar sus inversiones en el extranjero apenas son escuchados y desde luego nunca se les convoca para la foto en este tipo de actos, ni tan siquiera a los representantes de las patronales como Cepyme o a las asociaciones de autónomos como ATA o UPTA. Evidentemente, la forma de discriminar para estas reuniones es más complicada y todo el mundo no pude acudir, pero sí sería factible una reunión de las empresas de mediana capitalización que nunca están en la foto o en la bolsa, pero que seguro aportarían un enfoque distinto.

La reunión que se celebrará el próximo martes habrá dejado a muchas de las empresas que estaban invitadas a anteriores encuentros fuera. Algunas, como es el caso de Inditex, se han sumado al final a la convocatoria. A partir de ahora, habrá que esperar a ver los frutos de estos encuentros. La prueba será fácil. Simplemente habrá que ver cómo crece la cartera de concursos internacionales ganados.


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