Barcelona, centro neurálgico de las apps

See on Scoop.itaTICser

El mundo de las aplicaciones para smartphones está en plena efervescencia. Las hay de todo tipo.

La capital catalana despunta en el nuevo escenario de la creación y extensión de las aplicaciones móviles.

El desarrollo de nuevos servicios para los ‘smartphones’ se erige como una nueva oportunidad de negocio

See on www.lavanguardia.com

El mundo de las aplicaciones para smartphones está en plena efervescencia. Las hay de todo tipo. En este escenario de espectacular crecimiento, los servicios de las ciudades son uno de los ámbitos más activos y Barcelona se quiere posicionar como uno de los actores más dinámicos, tanto en la creación como en el papel de territorio privilegiado para la experimentación de nuevas apps. La capitalidad mundial del móvil entre 2013 y 2018 es un acicate que la administración, los emprendedores y las empresas quieren aprovechar. El objetivo es generar actividad económica y empleo a partir de nuevas herramientas que ayuden a mejorar la calidad de vida de los ciudadanos. Todo un reto cuando la crisis no da tregua.

Esta estrategia está en la hoja de ruta del Ayuntamiento de Barcelona, que se ha lanzado a promover apps desarrolladas por emprendedores que buscan una oportunidad. Uno de los canales son los concursos de aplicaciones. Esta misma semana se han celebrado dos, el BCN Apps Jam: Recicla! y el AppCircus. “Queremos dar visibilidad a los desarrolladores locales y si sus propuestas son de calidad les ponemos la marca Barcelona, que es una buena carta de presentación”, explica Joan Ramon Ferrer, director de estrategia del Institut Municipal d’Informàtica. “El objetivo –prosigue– es traccionar la industria, dinamizar el sector”.

Entre las actuaciones llevadas a cabo por el Ayuntamiento está la creación de un catálogo de apps municipales, que cuenta con una veintena de servicios a los que pronto se sumarán otros diez. Algunos son iniciativa de la propia administración pero otros han surgido de los desarrolladores. Ferrer habla de un “círculo virtuoso en el que los desarrolladores de aquí crean aplicaciones que los ciudadanos utilizan, lo que convierte Barcelona en un lugar interesante para invertir”. Este interés puede verse en el hecho que antes las apps municipales las pagaba el Ayuntamiento en su totalidad. Ahora los desarrolladores hacen una inversión previa e incluso lanzan servicios directamente. Pero muchos proyectos no cristalizan por falta de financiación. Es la crisis. Francis Casado, experto en aplicaciones móviles e impulsor de AppCircus, un concurso que recorre 30 países, no duda de que “Barcelona está a la cabeza de la la emprendeduría en las aplicaciones móviles” gracias a que hay “capital humano y un ecosistema muy vivo con empresas y centros de formación que imparten cursos especializados”. La tendencia en las apps es, a su juicio, “la creación de bases de datos vivas, colaborativas y geolocalizables”. Y, en esta línea, la capital catalana es centro de producción y de uso. Casado, que también es profesor asociado de la UPF, destaca que “todas las empresas están creando departamentos de movilidad y que la demanda de esta actividad va a seguir creciendo”.

En la misma línea, Esteve Almirall, profesor asociado de Esade y coordinador de Open Cities y Commons for Europe, dos proyectos internacionales para abrir y compartir información liderados per Barcelona. reconoce que la actividad crece rápido, aunque advierte: “Hay mucha expectación, se están incorporando muchas empresas pero nos falta un mercado real, un lugar en el que las apps sean visibles y más trabajo en el ámbito europeo”.

Ideas hay, también empresas en la que abundan los jóvenes que no han cumplido los 30 años, con diversos proyectos en cartera y la ambición suficiente para seducir al usuario final. Pero todas estas pequeñas compañías que nutren los viveros tecnológicos, o que tienen como sede algunos de los domicilios de uno de sus administradores, se encuentran con un muro muchas veces infranqueable: el de la inversión. Y más teniendo en cuenta que el tejido empresarial catalán que está apostando por el sector del móvil son pequeñas y medianas firmas que, eso sí, derrochan talento. Los niveles de inversión en Europa se encuentran muy por debajo de los de Estados Unidos. Y la solución, en muchas ocasiones, no es otra que cruzar el charco. “Es un problema grave, las buenas ideas, que las hay y muchas, pueden irse fuera; si hubiese más inversión, Barcelona sería un Silicon Valley”, añade Francisco Morante, director general de la rama de movilidad de una agencia de medios con sede en la capital catalana, Be Republic, que hace tres años comenzó a crear apps. “Los clientes quieren que las aplicaciones sean canales de venta”, explica. “Y si hace tres años pedían cosas sencillas, ahora necesitamos desarrollos mucho más complejos”. Antes este trabajo lo podían hacer compañías cien por cien tecnológicas. Ahora no. “Las agencias concentran cada vez más esta actividad –insiste–, porque los clientes nos piden estrategias globales”.

Que Barcelona se haya convertido en la Mobile World Capital pretende cambiar un poco las cosas, primero por el compromiso de que en la ciudad sea más visible la apuesta por esa tecnología, con el apoyo de la GSMA, la entidad que aglutina a las principales operadoras y empresas del sector. Pero, también, por medio de ventajas fiscales que se espera conseguir con la excusa de esa capitalidad, se pretende que las empresas privadas puedan ser premiadas por su participación con desgravaciones. Por eso se está trabajando para que obtener la calificación de acontecimiento especial de interés público.

Hay actores que apuestan fuerte por esta capitalidad y que están contribuyendo a la dinamización del sector. Uno es el Barça. El club no ha creado concursos, sino una ventanilla abierta a emprendedores: FCB Apps. Es un apoyo al desarrollo de aplicaciones destinadas a teléfonos móviles que tengan como protagonista o que estén ligadas al FC Barcelona: videojuegos, servicios de información… Todas las propuestas son estudiadas. Las consideradas buenas se pueden comercializar como oficiales. El club también las difunde. Participa de sus beneficios, pero ofrece a cambio su amplia plataforma de difusión y su marca. El Barça, La Caixa, el Ayuntamiento y la Generalitat coordinan sus estrategias mediante Barcelona Digital Centre Tecnològic. Porque las sinergias en este campo también ayudan.


A %d blogueros les gusta esto: