Cinco motivos por los que los niños deben aprender a programar

Cinco motivos por los que los ninos deben aprender a programar

Cada vez más padres, educadores y centros parecen apoyar la enseñanza de los fundamentos de la programación a los niños desde muy pequeños.

“Programar te enseña a pensar”, decía Seve Jobs. Y no le faltaba razón, algo que están demostrado distintas iniciativas que están poniendo de relieve lo importante que puede llegar a ser enseñar a programar a los niños. La llegada de la tecnología a los centros educativos ha facilitado que este tipo de materias por fin puedan impartirse de forma masiva, pero aún queda mucho camino por recorrer.

Javier Pastor – Educación – Mobile World Capital Barcelona

Por supuesto, no todo el mundo cree que aprender a programar sea esencial. Lo comentaba en un sorprendente artículo en Wired el jugador profesional de la NBA Chris Bosh, que tiene una faceta desconocida por mucha gente: aprendió a programar cuando era niño y jamás ha dejado de considerarlo importante. “Hay cosas más importantes que deben ser también solucionadas en el sistema [educativo]. Pero no creo que eso signifique que debamos desechar el valor de aprender a programar”.

Uno de los programas más ambiciosos en este sentido es el impulsado por Code.org, una iniciativa que cuenta con el apoyo de todo tipo de celebridades (Bill Clinton, Mark Zuckerberg, Bill Gates o el citado Chris Bosh, entre otros). En su sitio web encontraremos herramientas para empezar a programar en diversos lenguajes, muchos de ellos eminentemente básicos y que están orientados a niños.

Cinco razones destacadas

Los argumentos que defienden la enseñanza de la programación son diversos, pero los que los defienden creen que las implicaciones de esa enseñanza van mucho más allá de la mera facilidad para desarrollar programas informáticos. Muchos de los fundamentos de la programación permiten solucionar también situaciones de la vida real.

Scratch interfaz

La interfaz de Scratch, uno de los medios más populares para que los niños comiencen a programar. Puede que hayan oído hablar de su creador: el Instituto Tecnológico de Massachusetts.

Algunos educadores con experiencia en la enseñanza de fundamentos de programación a niños y jóvenes indican que los que tienen entre 5 y 11 años tiene “tal capacidad para aprender sobre algoritmos e informática que sería una pena esperar hasta que fueran adolescentes para enseñarles esos fundamentos”.

Como sucede con los idiomas, apuntaban también en Wired, la formulación de los llamados recuerdos “procedimentales” es algo totalmente natural en esas jóvenes mentes. Estos tipos de recuerdo se caracterizan por estar tan integrados en la psique de una persona que acceder a ellos es un reflejo natural, y no tanto una tarea que realicemos conscientemente”. Los niños de 5 años, por ejemplo, suelen tener una facilidad asombrosa para absorber ese tipo de materias, algo que popularmente hace que les comparemos con esponjas.

Joc de classificacio ideat per J Paul Gibson per ensenyar el concepte d algorismes per a nens

Un juego de clasificación ideado por el informático J. Paul Gibson para enseñar el concepto de algoritmo a niños.

Las evidencias de diversos estudios apuntan a ese factor y al hecho de que a medida que el cerebro va madurando, su capacidad para la memoria procedimental disminuye en favor de una memoria declarativa, que usamos para amasar hechos y conocimientos. “La desventaja de la memoria declarativa es que requiere un esfuerzo mental para activarla, una gran desventaja cuando por ejemplo tratamos de conjugar un verbo extraño de otro idioma de repente. Es mucho más preferible que esas conjugaciones formen parte de tu segunda naturaleza como consecuencia de haberlos aprendido cuando tu memoria procedimental estaba en su punto álgido”.

En esta organización lo tienen claro y sus impulsores dan diversas razones por las que enseñar a programar a los niños. Os queremos destacar cinco de ellas:

  1. Aprender a programar ayuda a solucionar problemas: no solo hace posible que los pequeños acaben aprendiendo lo suficiente para resolver problemas complejos, aprovechar la creatividad para productos reales o automatizar tareas a través de la programación de ordenadores, sino que muchos de los principios de la programación pueden ser utilizados para solucionar problemas en la vida real.
  2. Es como aprender un idioma más: Los juegos y los lenguajes de programación visuales permiten a los niños entender la lógica de la programación y sus conceptos antes incluso de que los niños puedan leer. Las técnicas y lenguajes utilizados (Scratch es un ejemplo cada vez más popular) están orientados a niños, y son un paso básico que ayudará a aprender más adelante lenguajes de programación tradicionales.
  3. La diversidad es ventajosa para los niños: aprender materias distintas como las que se imparten en los cursos de programación amplía la capacidad de los pequeños, y ayuda a que éstos piensen y se enfrenten mejor a los problemas.
  4. Alfabetismo digital: la relevancia de la tecnología en nuestros días hace que poder interactuar con ella de forma natural ya sea un valor añadido muy importante para este tipo de materias educativas. Los niños que aprenden a programar no solo interactúan con la tecnología: la crean, y se expresan a través de ella de distintas formas.
  5. Se necesitan programadores: en la propia Code.org reflejaban otro de los datos más interesantes en ese aprendizaje: la demanda de programadores crecerá de forma dramática en los próximos años. Sólo en Estados Unidos se calcula que para el año 2020 habrá 1 millón más de trabajos de los que podrán cubrir los licenciados e ingenieros en Informática según los planes de estudio actuales. “Informática es el título universitario mejor pagado, y los trabajos de programación están creciendo el doble que la media nacional del país”, indican en un reciente estudio.

Lo cierto es que hay muchísimos argumentos más para aprender a programar, pero uno importante llegaba del pensador y escritor Douglas Rushkoff, que en una entrevista reciente comentaba cómo la mayoría de las interacciones que tendremos en 50 años no serán con personas que hablen un solo idioma en Asia: serán con máquinas. No es mal argumento. Para acabar, os enlazamos con un artículo donde hace poco selecionábamos una serie de apps para que niños pudieran aprender a programar facilmente.


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